Tarde o temprano aparecen por nuestra cabeza y muchos se empeñan en ocultarlas, además, están directamente relacionadas con el color y la forma del cabello.
En ocasiones los grandes hallazgos llegan por casualidad y sin tener que ir a buscarlos: es el caso de una bióloga británica a la que un inesperado 'redescubrimiento' entró volando por la ventana.